Por fuera sigues funcionando,
por dentro hay algo que ya no encaja.
Cansancio que no se va con descanso,
tensión que se mantiene aunque “todo esté bien”.
Sentimientos de incomprensión,
a pesar de haberlo dado todo.
Este es un acompañamiento desde otro lugar.
Un espacio para verte de forma diferente,
sin juicio,
sin prisa,
sin tener que demostrar nada.
¿Qué es este acompañamiento?
Es un proceso individual para conocerte mejor y soltar lo que pesa, sin prisas ni exigencias.
No se trata de hablar por hablar, sino de darle salida a lo que no siempre sabe ponerse en palabras.
Trabajamos con el arte y el simbolismo para que el inconsciente pueda expresarse sin tener que explicarlo todo.
Aquí la palabra no manda: el cuerpo y la emoción llevan la delantera.
Lo que aparece se observa con respeto.
Y poco a poco, se ordena.
Este formato no es casual.
El acompañamiento existe porque una consulta puntual suele quedarse corta:
sales, lo entiendes… y al día siguiente la vida sigue igual.
Aquí el cuidado se extiende en el tiempo.
Sin invadir, pero sin desaparecer.
Con compromiso real, presencia y continuidad.
Porque los cambios que importan se sostienen hasta que ya salen solos.
¿Qué no es?
No es terapia psicológica tradicional.
No es sentarte a hablar durante horas ni analizarlo todo.
No es un curso de arte ni una clase técnica: no importa el resultado ni “saber crear”.
No es coaching, motivación ni frases bonitas para aguantar más.
Aquí no se presiona.
Se respeta el límite.
Y no, tampoco es un espacio donde tengas que exponerte o contar tu vida si no quieres.
Este acompañamiento no es para ti si:
-
Buscas soluciones rápidas o resultados inmediatos.
-
Necesitas que te digan qué hacer o cómo sentirte.
-
Quieres terapia hablada constante o recetas emocionales.
-
No te sientes cómodo con procesos internos.
-
Crees que el problema siempre está fuera y que tienen que cambiar los demás.
Y sí es para ti si:
-
Quieres conocerte mejor sin tener que explicarte todo el tiempo.
-
Prefieres un proceso artístico e introspectivo a hablar sin parar.
-
Necesitas ir a tu ritmo, sin presión ni expectativas externas.
-
Tienes apertura a trabajar con símbolos, materiales y expresión artística.
-
Sabes que el compromiso contigo no se delega.
¿Cómo funciona el proceso?
Un proceso de 7 sesiones, más la entrevista previa.
Este acompañamiento no va con prisa.
Va a tu ritmo.
Las sesiones no están programadas con fechas cerradas.
Yo me adapto a tu disponibilidad real, a tus horarios laborales y a la velocidad a la que tú trabajes.
El proceso puede durar un mes, o alargarse hasta tres, si necesitas profundizar con calma. Ambas opciones están bien.
Aquí no se corre. Tampoco se da vueltas.
Cada sesión está conectada con la anterior.
No son encuentros sueltos: es un camino con sentido.
Durante el proceso habrá:
-
Ejercicios escritos de reflexión.
-
Una parte teórica clara y comprensible.
-
Trabajo artístico como vía de exploración y liberación.
-
Prácticas de meditación y atención.
No necesitas saber de arte.
Aquí no venimos a hacerlo bonito, sino honesto.
Trabajamos temas como:
emociones, inconsciente, hábitos, tiempo, lecturas, meditaciones, PNL…
Siempre al servicio de lo que tú estás viviendo.
Duración de las sesiones
-
Las sesiones impares duran aproximadamente 2 horas (a veces un poco más, si el proceso lo pide).
-
Las sesiones pares son más breves, entre 30 y 40 minutos.
Ese ritmo permite profundizar sin agotarte y sostener lo que se va moviendo.
Durante el tiempo que dura el proceso, puedes consultarme por WhatsApp. Para una duda, una recomendación o cuando algo se remueve y necesitas orientación.
Comprender que la respuesta puede que no sea inmediata.
Disponibilidad
RESERVAS MENSUALES LIMITADAS. MÁXIMO 5 ACOMPAÑAMIENTOS.
¿Qué te aporta este acompañamiento?
- Dejar de cargarte con todo
No para huir, sino para empezar a soltar.
-Entenderte sin machacarte
Poner orden interno sin analizarte como si fueras un problema a resolver.
-Un espacio donde no tienes que explicarte
No convencer, no justificar, no rendir cuentas. Solo estar y trabajar desde ahí.
-Escuchar lo que llevas tiempo tapando
Emociones, cansancio, decisiones pendientes. Sin dramatizar. Sin negarlas.
-Recuperar contacto contigo
Con tu ritmo, tus límites y tu manera de sentir. No la que se espera de ti.
-Salir del bucle mental
Menos vueltas en la cabeza. Más claridad tranquila.
-Un proceso con principio y final
Que acompaña sin atraparte. Que sostiene sin dependencia.
Lo que suele pasar
- Duermes un poco mejor.
- Tomas decisiones pequeñas, pero firmes.
- Empiezas a decir “no” sin tanta culpa.
- Te escuchas antes de agotarte del todo.
Nada espectacular.
Nada mágico.
Pero real.
¿Porqué conmigo?
Porque un acompañamiento individual no diluye.
Todo el espacio es para ti. Tu ritmo, tus tiempos, tus silencios.
Aquí no te comparas con nadie ni te adaptas a un grupo. El proceso se adapta a ti.
Trabajo así porque es más efectivo, más honesto y se consiguen mejores resultados.
Cuando la atención es completa, lo que aparece va más al fondo y se sostiene mejor.
Llevo muchos años dedicado a los cuidados.
Vengo de acompañar personas en momentos de fragilidad real, no de teoría. Sé escuchar sin invadir, sostener sin dirigir y respetar los tiempos de cada proceso.
El desarrollo personal no es una moda para mí.
Es una vocación que he explorado durante años, integrando experiencia, reflexión y práctica. No desde la prisa por cambiar, sino desde el respeto por lo que ya está.
Te acompaño como persona, con lo que traes y con lo que todavía no sabes nombrar.
Si buscas un espacio personal, cuidado y sin máscaras, este acompañamiento tiene sentido.
Si buscas fórmulas rápidas o resultados para enseñar, probablemente no.
Testimonios
Participación de un compañero de profesión
Experiencia profesional de psicología
Sebastiana A.
"Se hace muy ameno ya que se interviene mucho y Miguel se asegura de que entiendas el contenido. Saca tu parte más artista, cosa que no sabía que tenía, te vuelcas en la emoción que quieres transmitir al pedacito de arte que estás creando y es muy satisfactorio”.
Germán S.
"El taller ha sido una buena forma de conectar con mi yo interior. Me sentí liberado al poder expresarlo a través de pintura y el poder observar los cuadros de los diferentes conflictos con el resto de compañeros fue estimulante, una manera de acercarse a las emociones reprimidas de otras personas y sentir que no estás solo en esto".
Silvia C.
"Me encantó la experiencia. Poder gestionar mis emociones a través del arte, sin necesidad de contar nada, fue liberador. Fue muy ameno, se pasó el tiempo volando. A la tercera sesión empecé a dejar de despertarme a media noche".
Condiciones básicas
- Confidencialidad absoluta
Todo lo que sucede en el proceso se queda en el proceso. Sin excepciones.
- Compromiso con el proceso completo
Este acompañamiento tiene principio y final: 7 sesiones. No se trabaja por sesiones sueltas.
- Respeto por los tiempos
Las sesiones se acuerdan con antelación y se respetan.
Si necesitas cambiar una cita, se avisa con tiempo. El cuidado también es eso.
- Presencia y honestidad
No hace falta venir “bien”, pero sí venir dispuesta. A estar, a probar y a escucharte.
- No es terapia clínica
Este acompañamiento no sustituye un proceso psicológico o psiquiátrico cuando es necesario.
Es un espacio de exploración personal a través del arte y la reflexión.
- Marco claro y cuidado
Yo sostengo el espacio y el encuadre.
Tú decides hasta dónde llegar. Siempre.






